¿Te quejas porque tu mamá impone reglas y es estricta? No deberías hacerlo más, pues resulta que un estudio demostró que los hijos de mujeres que se caracterizan por exigirles constantemente, ser fuertes de carácter y disciplinadas, tienen mayores posibilidades de alcanzar el éxito en su vida adulta.
Dicho estudio dirigido por la profesora Ericka Rascon Ramírez en la Universidad de Essex, Inglaterra, logró comprobar esta teoría que atribuye éxito académico, profesional y rasgos de emprendimiento y liderazgo en la personalidad, a seres humanos que crecieron en hogares con padres poco permisivos, flexibles y consentidores, más bien por el contrario, con suma autoridad, múltiples normas y gran disciplina.
Para confirmarlo, los científicos tomaron una muestra en la población de 15.500 estudiantes con edades comprendidas entre los 13 y 14 años de edad, quienes a su vez fueron divididos en dos grupos: hijos con mamás permisivas e hijos con mamás estrictas. A partir de ello, se les hizo seguimiento por 7 años, específicamente desde el año 2004 hasta el 2012.
Al transcurrir este período, las interrogantes inicialmente planteadas en la investigación acerca de por qué algunos jóvenes tienen mayor posibilidad de acceder a la educación superior e incluso obtener mejores calificaciones y reconocimientos, yendo más allá del factor de inteligencia o economía y enfocados en su entorno familiar, finalmente se respondieron.

Obteniendo que, los hijos con mejor desempeño académico, amplia madurez emocional y habilidades sociales, eran los menores criados por una figura materna fuerte y estricta, que algunos catalogan como “mamás insoportables”. Éstos al mismo tiempo, fueron los que en mayor proporción finalizaron la secundaria y decidían continuar sus estudios superiores, siendo más propensos a asistir a prestigiosas universidades y ganar mejores sueldos como profesionales a futuro.
Por otra parte, también se comprobó que tanto chicas como chicos educados por madres exigentes y disciplinadas, tienen un reducido porcentaje de probabilidad de convertirse en padres en la adolescencia, e incluso a lo largo de su vida académica.
En definitiva, de que tan estricta sea una madre puede depender, que tan exitoso sean sus hijos en la adultez. Así que si se tiene una mamá que se preocupa y exije más de lo que se espera, probablemente ahora no sea comprensible y pueda ser irritante a ratos, pero en un futuro seguramente los hijos lo entenderán y mejor aún, se lo agradecerán.